Este blog se "congela" durante julio y agosto
Continuamos en Septiembre comentando las visicitudes para la creación de una gran
EUSKADIKUTXA
Continuamos en Septiembre comentando las visicitudes para la creación de una gran
EUSKADIKUTXA
El presidente de Caja Vital, Gregorio Rojo (hermano del presidente del Senado), confirmó hoy su “apoyo” al proyecto de fusión de las cajas vascas, y señaló que “cada uno con sus responsabilidades”, en referencia a sus homólogos en Vizcaya y Guipúzcoa al frente de BBK y Kutxa.
En una comparecencia ofrecida tras una rueda de prensa en la sede del Gobierno vasco, en Vitoria, para presentar el Puerto Seco de Álava, el presidente de la entidad financiera alavesa destacó que él “siempre buscará la unión” de las tres cajas vascas.
Además, el máximo dirigente de la Caja Vital señaló que no se va “a pronunciar más” sobre esta cuestión, porque, según aseguró, cada vez que lo hace, “se abre el volcán y estalla”.
Interesante entrevista
http://www.elcorreo.com/alava/v/20100621/economia/cajas-vascas-deberian-fusionarse-20100621.html
La caja de ahorros vizcaina BBK ha presentado oficialmente una oferta para tomar el control de la entidad financiera cordobesa Cajasur. La propuesta vasca se presentó antes del último día, hoy, previsto por el Gobierno español para que las cajas de ahorros interesadas en acudir a las ayudas públicas del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) solicitasen las mismas en sus procesos de integración aunque la fecha tope permitida por la Comisión Europea es la del 30 de junio.
Cajasur, al igual que aconteció con Caja Castilla La Mancha (CCM), está intervenida por el Banco de España y ha sido esta entidad presidida por Miguel Ángel Fernández Ordóñez la que ha invitado a la caja vasca a participar en la subasta para hacerse cargo de la andaluza.
BBK ha presentado, según fuentes cordobesas, una propuesta firme al banco de inversión Nomura que es el encargado por el Banco de España de analizar las diferentes ofertas sobre la totalidad de Cajasur.
La caja de ahorros vizcaina tendrá que competir con las ofertas de Cajasol y, presumiblemente, Unicaja, según fuentes andaluzas.
La entidad financiera sevillana Cajasol, según confirmó ayer su presidente Antonio Pulido, también ha enviado su oferta a Nomura para pujar por Cajasur.
Pulido no quiso desvelar el coste que supondría la operación para la caja sevillana pero aseguró que a la entidad "le salen las cuentas" y destacó que la oferta presentada es "seria y muy trabajada".
La BBK presenta una ventaja notable respecto a sus competidores andaluces y se basa en el hecho de no tener prácticamente oficinas en la zona de influencia de Cajasur, -la caja andaluza tiene 470 sucursales repartidas por las provincias de Córdoba, Jaén, y en menor medida Málaga y Extremadura, entre otras, con sólo dos oficinas en Madrid-, por lo que una integración de ambas supondría un cierre reducido de oficinas con un menor recorte de plantilla. Algo que la integración con Cajasol o Unicaja, entidades que cuentan con una amplia red de sucursales en la misma zona de influencia de Cajasur, haría el ajuste mucho más duro y oneroso.
La entidad presidida por Mario Fernández aportaría un solvente equipo de gestión que ha hecho que la BBK sea la entidad más solvente del sistema de cajas y una de las mismas con mayor cifra de beneficios en el pasado ejercicio pese a que su tamaño por activos, cerca de 30.000 millones de euros, no es de los más grandes.
El presidente de Kutxa, Xabier Iturbe, apostó ayer "claramente" por la fusión de las tres cajas vascas (Kutxa, BBK y Caja Vital), frente a otras opciones que se están planteando, como fusiones frías, las denominadas SIP, pero también advirtió de los riesgos que puede tener la estrategia de crecimiento de la BBK porque "va a condicionar" ese proceso.
Aunque Iturbe no aportó novedades respecto del debate sobre la fusión de las tres entidades de ahorro, y mantuvo el calendario apalabrado con el presidente de la caja vizcaína, Mario Fernández, que situaría el inicio de ese proceso en 2011 si el país comienza a abandonar la crisis y se aprueba la nueva ley de cajas, dejó claro que a partir de ahora cada decisión puede tener consecuencias.
"Imaginemos que BBK se fusiona con una entidad que a nosotros no nos interesa", dijo en conversaciones con los periodistas tras su intervención en el Hotel Dómine al que fue invitado por el Club Financiero de Bilbao. "La estrategia de crecimiento de la caja vizcaína condicionará claramente cualquier movimiento posterior de cara a la construcción de una nueva caja", reiteró.
Tras descalificar una eventual fusión fría que propuso hace tres semanas el presidente de la Vital, Gregorio Rojo, el de Kutxa apostó ayer por construir la nueva con un "mínimo de generosidad". Según dijo, "hay que pensar más en qué puede aportar cada uno a la fusión y no en qué provecho sacar, y además tenemos que hacerla con criterios de proporcionalidad", precisó.
En su opinión lo que es urgente es que el Gobierno central presente ya el proyecto de Ley de Cajas en el Congreso de los Diputados "porque si no se van a perder dos años", este, y a causa de las elecciones, el que viene.
Sobre la posibilidad de acometer fusiones frías con alguna otra entidad en virtud de las ayudas previstas en el Fondo de Reordenación Ordenada Bancaria (FROB), Iturbe aseguró que, "de momento", a Kutxa "no le interesa ninguna". A renglón seguido reconoció, no obstante, que optaron a la subasta de los activos y pasivos de Cajasur, intervenida por el Banco de España, y también analizaron en su día los de Caja Castilla La Mancha, pero sin llegar a nada.
Respecto de las negociaciones iniciadas por Banco Sabadell y Banco Guipuzcoano (del que Kutxa posee un 10% y BBK casi el 15%) para su posible fusión, Iturbe dejó claro que van a acudir a la operación de canje de acciones "y luego ya veremos". Al parecer el canje no va a incorporar ninguna prima en los nuevos activos, con lo que la capacidad de crecimiento de las nuevas acciones será mayor. "No nos interesa especialmente ser accionistas del Sabadell", dijo, con lo cual lo más probable es que esperarán a una buena oportunidad para vender una participación que, además, en el nuevo banco se quedará más diluida.
Manu Alvarez:
¿Se imaginan ustedes al presidente del Banco de Santander, del BBVA o del Popular, apareciendo cada tres meses en los medios de comunicación al grito de “¡¡¡Que alguien me fusione, por favor¡¡¡?” Las acciones de estos bancos se desplomarían, algunos, quizá muchos clientes, saldrían pitando y retirarían sus ahorros de la entidad y cruzarían la calle para irse a la competencia. Algunos accionistas de referencia pedirían una junta extraordinaria para reclamar su cabeza antes de que el daño fuese irrepabale. Sin ir más lejos, no me imagino a Mario Fernández, el presidente de la BBK, reclamando en público cada tres semanas que Ignacio Sánchez Galán, el presidente de Iberdrola, le haga más caso del que le dispensa.
Ni siquiera es justificable por venir ese grito de una entidad financiera pequeña. ¿Ha escuchado alguien al presidente o al director general de la Caja Rural Vasca pedir que alguien se fusione con ellos? Y eso que la Caja Rural Vasca es varias veces más pequeña que la Vital alavesa. Por cierto, Ipar Kutxa es un ejemplo para todo el que quiera defender que lo “pequeño también es bello”.
Semejante actitud tampoco sería fácil encontrarla en una empresa industrial. Cualquier gestor sabe que reclamar a gritos una fusión –más aún cuando has cosechado varias calabazas- debilita tu posición, alerta a tus proveedores y demuestra que no tienes confianza en la maquinaria que diriges. Creo que una actitud de este tipo no es fácil encontrarla en gestores, aunque sí en políticos metidos a gestores.
La última propuesta de Rojo es más alarmante aún, si cabe. Reclama la fusión de los balances de las entidades –lo que técnicamente se conoce como SIPy coloquialmente como ‘fusión fría’- a sabiendas de que Kutxa y BBK no ven en el panorama político vasco el hueco necesario para sacar adelante el proyecto de creación de la caja única. El presidente de la Vital tenía mejores argumentos para insistir en las bondades de la integración, sin tener que recurrir a un mecanismo que está diseñado para facilitar el inicio de los procesos de fusión de entidades sanas con otras enfermas y solventar además los problemas jurídicos del ‘matrimonio’ entre cajas de distintas comunidades autónomas. No es este el caso, Vital, BBK y Kutxa pertenecen a la misma comunidad autónoma y nadie ha dicho que atraviesen problemas de solvencia financiera. Rojo ha dejado a un lado reclamaciones que podían ser mucho más sólidas: la integración informática, la creación de una corporación conjunta de participadas, la fusión de las gestoras de fondos o el lanzamiento de productos unificados, por nombrar tan sólo las más evidentes.
Hay sin embargo un matiz en el que hay que darle la razón a Gregorio Rojo. La actual situación del mercado financiero o la crisis, en su conjunto, no son razones suficientes para mirar hacia otro lado y rechazar la fusión de la Vital con BBK y Kutxa. Ese ‘latiguillo’ de que ahora hay que “centrarse” en el negocio y dejar aparcada la fusión suena a milonga pampera. ¿Acaso no se ha “descentrado” la BBK persiguiendo por ahí a la Caja Castilla La Mancha o a la Caja del Mediterraneo?
Citi calcula también que únicamente las tres entidades vascas (BBK, Kutxa y Caja Vital), junto con Cajastur y Unicaja, no van a necesitar préstamos del FROB, ya que se trata de entidades que en la actualidad mantienen un Tier 1 superior al 10,5%.
Interesante artículo de opinión vía http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2010/06/06/economia/lo-que-no-dijo-lopez
LOS frenéticos movimientos que se están produciendo en las cajas del Estado para rescatar aquellas que están en peor situación financiera y poder acogerse al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) para obtener unos recursos y sanear de esta forma la cuenta de resultados en una carrera que termina el próximo día 30, está provocando actuaciones tan sorpresivas como la del lehendakari, Patxi López, que desde la tribuna del Parlamento Vasco, se ha mostrado favorable a la fusión de las tres cajas vascas en un plazo de tres años, es decir, antes de que se agote la actual legislatura.
Esta apremiante necesidad de integrar las tres cajas vascas, la justifica Patxi López desde la exigencia de adquirir una mayor dimensión y tamaño para que sean más competitivas en un mercado cada vez más complejo. Es el mismo argumento que trataron de impulsar sus respectivos presidentes en el verano de 2005 y que no salió adelante, precisamente, por la oposición de su partido, del que sigue siendo secretario general , debido a los costes electorales que le pudiera acarrear en Álava a favor del PP.
El mismo argumento que utiliza Patxi López es el que, ante la negativa de los socialistas a una fusión a tres, aplicaron los presidentes de BBK y Kutxa, Xabier de Irala, y Xabier Iturbe, respectivamente, para poner en marcha en noviembre de 2008 un proceso de integración de las dos cajas. La fusión de BBK y Kutxa no fracasó porque no había elementos más que suficientes para ello, incluso, si me apuran existía hasta una urgente necesidad porque ya para entonces se conocían los efectos de las subprime en Estados Unidos y la quiebra del banco Lehman Brothers, sino por el rechazo de los socialistas a una operación que se consideraba política.
Cuando Patxi López requirió el viernes en el Parlamento Vasco la necesidad de la fusión de las tres cajas vascas, debería de haber hecho, a renglón seguido, una autocrítica solemne sobre la mala gestión que como responsable del segundo partido de la CAV hizo en todas las oportunidades que se le han puesto encima de la mesa para poner en marcha la integración, en una iniciativa, en aquel tiempo, pionera y que se adelantaba a todo lo que estamos viendo ahora en el sistema financiero estatal.
Aquel que permitió que el responsable de Transportes de su gobierno y secretario general del PSE en Gipuzkoa editara un folleto para buzonear por los domicilios guipuzcoanos en una campaña contra la fusión con el falaz y sesudo argumento de que el pez grande (BBK) se comía al chico (Kutxa) o el que consintió que consejeros de su partido en la asamblea de la caja guipuzcoana brindaran con cava por conseguir que la fusión no triunfara, es el mismo que, año y medio después, nos viene a recordar las bondades de la integración de las cajas cuando ya es demasiado tarde.
A ese mismo dirigente político, que hoy está al frente de la principal institución de este país, también se le olvidó decir en su intervención ante sus señorías que, probablemente, en el fracaso de la alianza entre BBK y Caja Mediterráneo (CAM), que luego derivó a favor de CajAstur, curiosamente controlada por los socialistas, tuvo algo que ver un consejero de su gobierno que creyó ver en la operación nuevamente la mano del PNV, sin saber que la caja vizcaina está en todos los movimientos que se llevan a cabo en el sistema financiero porque, gracias a su solvencia y liquidez, todas las entidades, incluido el Banco de España, cuentan con ella.
A López también se le olvidó explicar por qué desde el Gobierno Vasco salieron en tromba a apoyar la propuesta del presidente de Caja Vital, Gregorio Rojo -los socialistas hablan de la "nuestra" cuando se refieren a esta entidad-, de llevar a cabo una "fusión fría", lo que técnicamente se llama Sistema Institucional de Protección (SIP), con BBK y Kutxa, cuando no hay motivos para ello, ya que ese modelo se está aplicando para integrar cajas sanas con otras con pérdidas y de distintas comunidades autónomas.
Esa obsesión, casi enfermiza que le ha entrado ahora a Rojo por ir a la fusión a cualquier precio, sin siquiera contar con la opinión de los otros dos presidentes, parece que tiene que ver más con la búsqueda de una salida personal al frente de cualquier entidad financiera sea del tipo que sea, ante la posibilidad de que los jueces no acepten el recurso presentado y tenga que abandonar la presidencia de Caja Vital por haber agotado el plazo de permanencia en el cargo. Y si a Rojo le obligan abandonar la presidencia, Caja Vital dejará de ser la "nuestra" para ser de los demás. Y esto es lo que el PSE no quiere.
- Julio de 2005. El PP, que tenía un pacto con Gregorio Rojo en la dirección de la Caja Vital se opone a la fusión y la bloquea. En octubre, el PSE "congela" el proyecto. Rojo garantiza que "no habrá fusión a dos entre BBK y Kutxa".
- Julio de 2008. Xabier de Irala (BBK) propone a Xabier Iturbe, recién elegido presidente de Kutxa, y a Rojo reactivar la fusión. Rojo se enfada y BBK y Kutxa deciden crear la Caja de Ahorros de Euskadi-Euskadiko Arrezki. El proyecto encalla en noviembre por cuatro votos en la asamblea de Kutxa.
- Diciembre de 2009. El juez acepta la demanda del PP y condena a Rojo a abandonar la presidencia de la Vital porque entiende que accedió "de manera no lícita". Rojo Recurre.
- Enero de 2010. Rojo propone en una tribuna de prensa que las tres cajas reintenten la fusión. Lo hace cuando el lehendakari Patxi López defendía retrasarlo hasta al menos después de 2011. Obtiene escaso eco.
- Junio de 2010. Rojo propone en un artículo de prensa una fusión fría para las tres entidades. Tampoco obtiene respaldo. La comprensión de su partido es insuficiente. El PNV rechaza la idea y Patxi López emplaza la fusión para el final de la legislatura. Ahora llega el turno de conocer el fallo judicial de la Audiencia de Álava sobre el actual mandato en la dirección de Vital
El secretario general del PP de Álava, Javier de Andrés, ha dicho hoy que el presidente de Caja Vital, Gregorio Rojo, "no está legitimado" en estos momentos para liderar un proceso de fusión de las cajas vascas, por lo menos hasta que los tribunales determinen si fue ilegal su reelección en el cargo.
De Andrés, en declaraciones a Efe tras participar en el pleno que las Juntas Generales de Álava han celebrado hoy en la localidad alavesa de Elburgo, se ha referido a la propuesta de Rojo de impulsar una "fusión virtual" de Caja Vital, BBK y Kutxa que permitiría a las tres entidades mantener sus propias naturalezas jurídicas, órganos de gobierno, sedes sociales, red de oficinas y marcas comerciales.
El secretario general de los populares alaveses ha subrayado que Rojo "no está en la mejor situación" para liderar ningún proceso de este tipo y ha pedido al presidente de la Vital que tenga "prudencia", que "no se precipite" y que "espere a ver qué ocurre con su situación personal antes de intentar mover la fusión".
El PP ha pedido en reiteradas ocasiones la dimisión de Rojo, después de que una sentencia judicial, en estos momentos recurrida por el Consejo de Administración de Caja Vital, estimó parcialmente la demanda de los populares en contra de su reelección por haber rebasado el límite fijado legalmente para este cargo.
En cualquier caso, De Andrés ha insistido en que el PP, con respecto a una posible fusión de las tres cajas vascas, defiende que la identidad de cada una de las entidades se mantenga, y se ha mostrado dispuesto a "escuchar y atender" cualquier propuesta que se haga en este sentido.
El lehendakari, Patxi López, ha abogado hoy por que a lo largo de esta legislatura las tres cajas de ahorros vascas hagan movimientos de integración, aunque no ha concretado cuál debería ser el escenario final de los mismos. López ha respondido ante el pleno del Parlamento Vasco a una pregunta de Gorka Maneiro (UPyD) sobre la fusión de la BBK, la Kutxa y la Vital. El lehendakari ha recordado los resultados de las tres cajas vascas a cierre del ejercicio anterior y ha dicho que no presentan problemas financieros, por lo que no tienen la necesidad inmediata de acometer una fusión o una alianza para garantizar su pervivencia.
BBK no tiene previsto iniciar, en este momento, ningún tipo de fusión, bajo ninguna modalidad, con Vital y Kutxa, ya que, debido a la actual situación de crisis, persisten las circunstancias que desaconsejan esta operación, según se recoge en una comunicación interna del presidente de la entidad, Mario Fernández, a la que tuvo acceso Europa Press. Esta comunicación interna, dirigida a la plantilla de la caja, se produce después de que se diera a conocer que la Vital habría propuesto a Kutxa y BBK impulsar una fusión fría entre las tres entidades. Ante estas informaciones, el presidente de BBK trasladó hoy a la plantilla de la entidad que la caja no va a iniciar ningún proceso de fusión, bajo cualquier modalidad con el resto de entidades vascas, ya que permanecen las mismas circunstancias que he expuesto reiteradamente.
El presidente del EBB del PNV, Iñigo Urkullu, aseguró este domingo que la propuesta de una 'fusión fría' de cajas vascas, realizada por el presidente de Caja Vital, Gregorio Rojo, supone "hablar por hablar" después de "cinco años perdidos" desde el intento de fusión de las tres entidades financieras vascas, cuando "PSE y PP brindaron con champán" tras "impedir" dicha fusión, un brindis que "ahora se convierte en un amarguísimo vinagre para Euskadi".
En un artículo publicado en su blog, titulado 'Hablar por hablar, la 'fusión fría' de las cajas vascas', Urkullu denunció que "el problema" de las cajas vascas, "cinco años antes y cinco años después, no es la supervisión política" de éstas, porque en Euskadi "han sido supervisadas y controladas por los ayuntamientos, por las diputaciones como 'entidades fundadoras', y por el Gobierno vasco, logrando ser las más rentables y seguras del sistema financiero español".
"El problema es, cuando de la supervisión pública, se pasa a la gestión política partidista. Y eso es lo que está pasando a muchas entidades de ahorro en donde el PP y el PSOE han metido el hocico. Y eso es lo que hicieron el PSE y el PP cuando, desde la oposición, impidieron las fusiones. Meter el hocico para impedir un proceso con el que hoy, en plena convulsión financiera, tendríamos una entidad capaz de posicionarnos en el mundo", agregó.
El presidente del PNV reconoció que quizá él no es "quién para interpretar" los movimientos de alguno de los presidentes de las cajas en este momento, y que no llega a "saber el papel que el Gobierno vasco 'ha jugado' ante las llamadas de alguna otra entidad externa necesitada y/o del Banco de España a alguna de las cajas vascas, para que presentara ofertas", asunto en el que, finalmente, se "abortaron las operaciones".
Sin embargo, indicó que le da "la impresión, de que, además de alguna de las personas interesadas, el PSE y el Gobierno vasco juegan con interés partidista en esta ocasión".
En este sentido, destacó que el PSE y el PP "brindaron con champán cuando impidieron la fusión" de las tres cajas vascas y, tras "cinco años perdidos", ahora "ese brindis de entonces se convierte en una amarguísimo vinagre para Euskadi".
"Es lo que tiene esto de hablar. Ahora nos desayunamos con que el Gobierno vasco, siguiendo lo que ha dicho el presidente de una de las cajas vascas, quiere plantear una 'fusión fría' de las cajas. Que, para que se entienda, es algo así como una UTE temporal por la que se crea una nueva ficha bancaria y se consolidan los balances de las tres cajas vascas. Es como una fusión, pero con la peculiaridad que se mantienen todos y cada uno de los órganos directivos y rectores y de gobierno de las cajas", añadió.
A su entender, esta propuesta para una 'fusión fría' se produce "después de curiosos procesos abortados" en los que se ha visto implicada la BBK y después de que, por parte del Gobierno vasco, "nadie dijera nada públicamente" sobre el acuerdo entre el presidente del Gobierno vasco, José Luis Rodríguez Zapatero, y el presidente del PP, Mariano Rajoy, para la reforma de la Ley de Cajas, "el único acuerdo alcanzado" entre ambos dirigentes.
"Y lo piden --la 'fusión fría-- quienes han impedido todos y cada uno de los procesos de fusión que se han intentado desde las cajas vascas. Es como si quisieran tapar las irresponsabilidades que los que ahora están en el Gobierno vasco y sus socios del PP cometieron en este tema ya en el año 2005", añadió.
Urkullu, que recordó que el intento de crear una sola caja vasca fue considerado entonces por algunos como una apuesta por "una fusión política impulsada por el PNV", remarcó que "la fusión de las cajas era, en aquel momento, una ocasión, una oportunidad de poder contar con una de las entidades más fiables, potentes y solventes del Estado".
De igual forma, defendió que se trataba de "una decisión valiente y que nos habría adelantado a la crisis económica financiera internacional, posicionándonos de manera extraordinaria en el Estado y en el mundo".
Ademas, señaló que aquella oportunidad de fusión buscaba "contar con una caja capaz de impulsar grandes proyectos en Euskadi", así como "de apoyar y apostar por proyectos empresariales y sociales que no eran posibles con tres cajas por separado".
"Una ocasión para crear un proyecto financiero, respetando a Euskadiko Kutxa y a Ipar Kutxa, capaz de soportar y ayudar al tejido productivo vasco, desde una óptica absolutamente profesional y comercial, pero, con una visión de país, sustentada en la cobertura de las instituciones fundadoras y de las asambleas correspondientes de las tres cajas territoriales", insistió.
Sin embargo, tras aquel fracaso de la fusión, a su juicio, "ahora todo lo que se haga llegará tarde gracias a los actuales rectores del Gobierno vasco: PSE y PP".
El líder jeltzale también señaló que no se puede olvidar la obra social de las cajas vascas también ha colaborado a que Euskadi "tenga los niveles de bienestar que tiene", puesto que las tres entidades "forman parte también del sistema de bienestar y cobertura social de Euskadi".
Urkullu también crítica al lehendakari por sus declaraciones de esta semana referidas, siempre según el líder jeltzale, a que "decía que iba a eliminar los gastos superfluos", algo que "está bien, muy bien y siempre que explique cuáles son".
Sin embargo, advierte de que "mejor habría sido que, en época de crisis y con un presupuesto de Gobierno aprobado por el PSE y por el PP en diciembre del 2009, los hubieran eliminado ya, cuando redactó y aprobó las cuentas de gastos e ingresos".
Para Urkullu, el lehendakari "ya no puede culpar" PNV de "lo 'mal' que había hecho las cosas y de sus 'despilfarros'" que, advirtió el dirigente jeltzale, han llevado a Euskadi a situarse "un 130 por ciento por encima de la renta media per capita europea".
Según el líder del PNV, este hecho se comprueba a pesar de que López "sigue diciendo que 'hemos vivido por encima de nuestras posibilidades' y que le viene como 'anillo al dedo' la situación de crisis para ligarla a la reestructuración de la Administración".
"Menos mal, aunque nadie lo diga, que dos diputados generales, Xabier Agirre y José Luis Bilbao --Álava y Bizkaia--, ya vienen aplicando medidas de reestructuración en la Administración", indicó
En esta ocasión, el responsable financiero introduce un elemento absolutamente novedoso: plantea que la BBK, la Vital y la Kutxa protagonicen ya una 'fusión virtual' a través de un Sistema Institucional de Protección (SIP). Una operación que sería previa a la integración real y que, a su juicio, evitaría los vetos políticos que han impedido hasta en tres ocasiones el alumbramiento de la gran caja vasca.
La Bilbao Bizkaia Kutxa (BBK) ha dado por rotas las conversaciones que mantenía con la alicantina Caja Mediterráneo (CAM) para constituir una Sistema Institucional de Protección (SIP), lo que se conoce en el argot del sector como fusión fría o virtual, ha informado la entidad vasca. La BBK pretendía obtener en este proceso una mayoría que, por solvencia y rentabilidad, cree le corresponde, pero que no ha sido aceptada en las conversaciones. Pese a todo, la entidad vasca ha insistido en que seguirá estudiando cualquier tipo de oportunidad que pueda surgir en el mercado.
El presidente de la BBK, Mario Fernández, consideró hoy "imprescindible" acometer, junto a medidas de reducción del déficit, otras de carácter estructural en materia fiscal, de reforma laboral y de reestructuración del sistema financiero, además de "acabar, de una vez, con la fiesta de los mercados financieros". Asimismo, consideró que en Euskadi también sería "aconsejable" un programa de reducción del gasto, a pesar de su "mejor" situación. Fernández se pronunció, de esta manera, durante su intervención en un encuentro sobre las `Perspectivas Económicas y Financieras para Nuestras Empresas y para la Sociedad Vasca´ celebrado en Bilbao con motivo de la Asamblea General de Cebek.
Después de que sus partidos en la CAV bloquearan la fusión de las cajas vinculándola con la consulta propuesta por Ibarretxe, y después de que no variaran sus posturas ante otras uniones en el Estado a priori menos factibles y a pesar de los positivos ratios de las entidades vascas, la reunión de anteayer entre Zapatero y Rajoy obró el milagro. A pesar de que el encuentro no resultara demasiado fructífero -algo que ya se ha convertido en un clásico para dos partidos encallados en sus respectivas posiciones- sí lograron pactar una reforma legal que empuje la fusión de las cajas en el Estado.
Una medida planteada como una suerte de parche para capear la situación financiera y que, en principio, parecería más enfocada en las entidades con dificultades económicas. Además, la modificación legal repercutirá indefectiblemente en la normativa vasca, con lo que la cuerda floja de las competencias podría tensarse. Un panorama ante el que el PNV ha mostrado sus reticencias.
En este sentido, el presidente del EBB Iñigo Urkullu puso el acento en que ambos partidos lleguen a un acuerdo para la modificación de la Ley de Órganos Rectores (LORCA) cuando sus siglas en la CAV "lo impidieron". "Lo único que me lleva a pensar es que a alguien le aprieta el zapato para tener más representatividad en determinadas cajas o determinadas instituciones financieras. Y, en todo caso, si es un reparto de puestos en las cajas y tienen, por ello, que modificar la Ley de Cajas, bien, pero estamos hablando de dos partidos que en Euskadi impidieron la fusión de las cajas vascas", recordó el burukide.
El líder del ABB y presidente de Caja Vital, Iñaki Gerenabarrena, por su parte, afirmó en una entrevista con Radio Euskadi que el acuerdo "no tiene nada que ver" con las tres entidades vascas -BBK, Kutxa y Caja Vital-, y temió que la normativa pueda obligar a las firmas en buena situación a tomar decisiones "por intentar arreglar a los del furgón de cola". En este sentido, puntualizó que la caja alavesa " va a estar en el mismo lugar en el que está ahora", es decir, en sus mismos niveles de solvencia, de beneficio y de gestión de la morosidad. Unos parámetros que la sitúan entre los cinco primeros puestos del Estado, al igual que a sus vecinas de Bizkaia y Gipuzkoa. "Son cajas fuertes, que han hecho bien las cosas, y no se han metido en líos que ahora tienen que estar pagando", zanjó.
Además, lamentó que la decisión de propiciar las uniones pase por solventar la situación económica. "Las cajas vascas no van a estar necesitadas de entrar en procesos de privatización. Eso nos va a permitir que las decisiones que tengamos que tomar vayan a ser decisiones no tomadas por la necesidad, sino por la conveniencia. Y, desde ese punto de vista, entiendo que, para las tres cajas vascas, es conveniente llegar a esa fusión. Lo que era hace cinco años lo era hace tres, lo es hoy y lo será dentro de un año, pero no por la situación de crisis financiera", recalcó.
PRIVATIZACIÓN A pesar de los inconvenientes que pudieran salir a la superficie, Rajoy se reafirmó ayer en la medida y aseguró que "el mundo" exige que los bancos y cajas sean cada vez más grandes para mejorar su competitividad, al tiempo que auguró una reducción en el número de entidades de ahorro. La medida, además, conllevaría abrir las puertas a la entrada de capital privado con derecho a voto en las cajas, punto conflictivo por plantear un eventual desplazamiento del centro de dirección de las entidades a favor de los titulares del nuevo capital, y que consiste, además, en uno de los caballos de batalla que plantea Basilea III. Este nuevo acuerdo internacional exige mayores cuotas de fondos a las firmas para operar, y deposita de modo indirecto esa labor en el capital con derecho a voto, ya que las acciones sin potestades políticas no resultan atractivas para el inversor y, por lo tanto, no suelen ser adquiridas. Esta privatización evoca otro problemático acuerdo rubricado en el Congreso: la enmienda Florentino, que suprimió el blindaje de las empresas vascas, que fijaba en un máximo del 10% la participación de cada firma -y, por tanto, el derecho a voto- en las entidades de la CAV.
Por otra parte, la modificación de la ley desde el plano estatal podría complicar la fusión de las cajas vascas lejos de acercarla, puesto que los pasos dados hasta ahora requerían ajustar la normativa vasca a las necesidades específicas de BBK, Kutxa y Vital. Con la reforma de Madrid, la cuestión dejaría de estar en manos de la CAV. En este sentido, la portavoz del Gobierno de Gasteiz Idoia Mendia aseguró ayer que su Ejecutivo "se adaptará, en cualquier reforma legal, al ritmo y a las exigencias de las cajas vascas".
La portavoz del Gobierno vasco, Idoia Mendia, descartó que las cajas de ahorros vascas puedan fusionarse en 2010 y destacó que Bilbao Bizkaia Kutxa (BBK), Kutxa y Vital presentan "mejores" resultados que otras entidades del resto de España.
Mendia, durante una rueda de prensa en Vitoria, se refirió al acuerdo alcanzado el pasado miércoles entre el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder del PP, Mariano Rajoy, para acelerar los procesos de integración en las cajas españolas.
La portavoz del gabinete de Patxi López manifestó que Bilbao Bizkaia Kutxa, Kutxa y Caja Vital "llevan su propio ritmo" y que tras el fracaso de la última tentativa de fusión del año pasado, cada vez que se ha hablado sobre esta cuestión se ha evidenciado que 2010 "no iba a ser" el año de la integración.
Además, la portavoz del Gobierno vasco, Idoia Mendia destacó que los resultados obtenidos por las cajas de la comunidad son "mejores" que los que han logrado entidades de otros territorios.
Gerenabarrena mostró su preocupación porque la nueva ley de cajas obligue a tomar decisiones a entidades sin problemas por intentar arreglar los del "furgón de cola".
En una entrevista concedida a Radio Euskadi, recogida por Europa Press, se refirió, de esta manera, a la reunión de ayer entre Zapatero y Rajoy y, en concreto, al acuerdo para reordenar el sector de cajas.
"El sistema financiero español tiene un problema, no el sistema de Cajas, sino el financiero español. En estos momentos, los niveles de morosidad con los que trabajan los bancos en España son superior con los que trabajan las cajas, aunque parezca mentira", dijo.
En este sentido, recordó que, "en estos momentos, el nivel de concentración de los beneficios de los bancos en el Estado se dan únicamente en dos bancos, no en el resto, mientras que en las cajas, el número de cajas que están, por decirlo de alguna forma, en la parte de arriba, en el 75 por ciento de los beneficios producidos por las cajas, es mucho mayor".
"Si miramos, hay veces que da la sensación de que el sistema bancario en el Estado se compone básicamente de dos grandes bancos, y no es cierto, hay muchos más. Y, sin embargo, cuando hablamos de las cajas, suele dar una impresión contraria, no se habla de la situación de BBK, de Kutxa o de Vital o de Caja Astur o de algunas otras de las cajas que están en el 'Top ten' de la caja, y nos acordamos o de Caja Castilla La Mancha o de las fusiones, bien frías o bien calientes, que se pueden estar dando en estos momentos en otras cajas", señaló.
CONCENTRACIÓN DE CAJAS
El presidente del ABB se mostró convencido de que "va a haber un proceso de concentración en las cajas que, en estos momentos, están en problemas", y dijo que "seguro que se va a tener que dar" también que "parte de ese proceso de concentración" se haga "por un proceso parecido a la privatización porque las normativas de Bruselas y del Banco de España van a hacer que los recursos propios de calidad tengan que ser mayores en lo que es el balance de las cajas".
"Y seguro que se va a tener que dar con entrada de capital privado en algunas de esas cajas", manifestó.
Iñaki Gerenabarrena señaló que "el modelo de cajas" al que esto llevará no le gusta, "pero algunas cajas van a estar obligadas a tomarlo". "Yo creo que lo que va a ser la discusión en los próximos meses es si ese modelo de cajas privatizadas o semiprivatizadas va a tener que ser para todas igual o, para aquellas cajas que estamos en una buena condición, en las que no tenemos activos tóxicos o que tenemos todavía nuestros balances bien saneados, nos vamos a ver obligados por Ley a entrar en una semiprivatización o en una privatización", dijo.
En esta línea, se mostró convencido de que Caja Vital dentro de un año "va a estar en el mismo lugar en el que está ahora". "Está en todos los niveles de medida, tanto desde el coeficiente de solvencia, como en el nivel de beneficio, como en la gestión de la morosidad, entre las cinco mejores cajas de todo el Estado, pero no sólo Caja Vital, sino también BBK y Kutxa, porque estructuralmente, en estos momentos, somos cajas fuertes, que han hecho bien las cosas y no se han metido en líos que ahora tienen que estar pagando", apuntó.
Por ello, se mostró convencido de que las cajas vascas "no van a estar necesitadas de tener que entrar en procesos de privatización" porque sus activos "no son tóxicos, sino absolutamente fiables" y porque sus recursos propios "están muy por encima de lo que, en estos momentos, Bruselas o el Banco de España" les va a pedir.
FUSIÓN DE CAJAS VASCAS
"Eso nos va a permitir que las decisiones que tengamos que tomar, vayan a ser decisiones no tomadas por la necesidad, sino por la conveniencia. Y, desde ese punto de vista, yo sí entiendo que, para las tres cajas vascas, es conveniente llegar a procesos de fusión. Lo era hace cinco años, lo era hace tres, lo es hoy y lo será dentro de un año, pero no por la situación de crisis financiera", puntualizó.
Gerenabarrena subrayó que, de haberse fusionado ya, las cajas habrían pasado "en muchas mejores condiciones la crisis financiera y general". "Pero no estamos en la situación de otras cajas en las que se están viendo obligadas a tomar decisiones drásticas. Nosotros, podemos esperar a ver qué va a pasar este año o el que viene, pero sí me preocupa qué pueda salir de una nueva Ley que, por intentar arreglar el problema a los del 'furgón de cola', nos vaya a obligar a tomar decisiones a los que no tenemos esos problemas", indicó.
Asimismo, temió que, "ya de refilón, pueda ocurrir lo que, desde algunos lugares se ha denunciado, que esto vaya a suponer un recorte en los Estatutos de Autonomía para dar mayor poder al Gobierno central en los que, además, se ha demostrado que el Gobierno central no sabe gestionar porque está llevando al desastre que está llevando al Estado".
Los beneficios antes de impuestos de las cajas de ahorros vasco navarras --BBK, Kutxa, Vital y Caja Navarra-- ascendieron el año pasado a 575,9 millones de euros, lo que supone un descenso del 9,2 por ciento respecto a 2008, mientras que el índice de morosidad se situó en un 2,42 por ciento.
La Federación de Cajas de Ahorros Vasco Navarras entregó esta tarde al lehendakari, Patxi López, la memoria de su actividad en 2009. Este documento indica que los recursos propios computables de las entidades vasco navarras rebasan los 9.000 millones de euros, lo que supone un coeficiente de solvencia del 17 por ciento.
Además, según la documentación aportada por la federación, el índice de morosidad se situó en el 2,42 por ciento, con una tasa de cobertura de activos dudosos del 83,8 por ciento. El saldo total de Inversión Crediticia de las Cajas de Ahorros Vasco-Navarras se situó en 57.388 millones de euros, con una tasa anual de crecimiento del 1,3 por ciento.
Los recursos administrados de clientes aumentaron un el 3,7 por ciento, situándose en 63.410 millones de euros. La aportación de recursos a Obra Social se mantuvo próxima a 214 millones de euros.
El presidente de las cajas vasco navarras, Mario Fernández, destacó que "una vez más, y pese a las dificultades de contexto descritas", la actuación de estas entidades ha sido "satisfactoria y positiva". Fernández subrayó que BBK, Kutxa, Vital y Caja Navarra "han continuado con la labor de proporcionar recursos para la financiación de inversiones productivas, vivienda y consumo en general". OBRA SOCIAL
Además, manifestó que estas entidades "han seguido apostando con por el desarrollo de la Obra Social", a cuyas actividades se han destinado 213,5 millones de euros, "es decir prácticamente la misma cifra que en el ejercicio anterior".
En la memoria de la federación se destaca que los recursos propios computables por las cajas alcanzaron al cierre de 2009 un importe de 9.090 millones de euros. La cifra total de recursos propios supone una ratio de solvencia del 17 por ciento, lo que supera el doble de la correspondientes a requerimientos mínimos establecidos en la legislación vigente --8 por ciento--.
Por otra parte, el índice de morosidad del 2,42 por ciento, es inferior a la del conjunto de entidades financieras españolas. La tasa de cobertura de los activos dudosos se situó en el 83,8 por ciento. Los recursos asignados a proporcionar financiación a las necesidades de consumo e inversión alcanzaron un saldo de 57.388 millones de euros, lo que equivale a un crecimiento del 1,3 por ciento. BENEFICIOS
Desde la federación se reconoció que las cajas vasco navarras "no han sido ajenas a la complicada situación general vivida durante 2009", algo que se ha reflejado en la cifra de sus beneficios, que se ha situaron en 575,9 millones de euros antes de impuestos, lo que implica un descenso de un 9,2 por ciento en relación a la obtenida en 2008.
En términos de activos totales medios este resultado supone un 0,75 por ciento, más del doble de la media del sector --0,37 por ciento--.
El Fondo de Obra Social de las Cajas de Ahorros Vasco-Navarras alcanzó un valor de 343 millones de euros al cierre de 2009. Además durante este ejercicio las entidades miembro de esta federación aportaron recursos a Obra Social por valor de 213,5 millones de euros (38 por ciento del Beneficio Neto obtenido). Esta cifra, es similar a la de 2008.
El volumen total de recursos canalizados a la financiación de los diferentes convenios de colaboración financiera en la Comunidad Autónoma Vasca ascendió a casi 634 millones de euros, lo que representa un 49 por ciento del total de recursos aportados por el conjunto de entidades financieras.
Las actuaciones de las Cajas de Ahorros miembros han cubierto áreas como la de vivienda, industria, comercio, pesca, industrias agroalimentarias y autónomos.
La Asamblea General de Caja Vital Kutxa designa a Javier Balza como nuevo vocal del Consejo de Administración
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